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Del pizarrón y el mural a las redes sociales

Por: José F. González Curiel, profesor de Filosofía

Siempre he defendido que las grandes culturas hasta mediados del siglo XX no contaron con las computadoras, los teléfonos inteligentes, internet ni plataformas interactivas, y dejaron su huella imborrable para todos los tiempos; pero hoy tenemos un arsenal de recursos tecnológicos que pueden ayudar a que los procesos de formación de los profesionales en todos los niveles educacionales sean más eficientes.

Las universidades cubanas avanzan progresivamente en el acceso a estas llamadas nuevas tecnologías de la informatización, si nos comparamos con el resto del mundo subdesarrollado y tendremos que buscar un sustantivo no coyuntural para designar el fenómeno, porque al paso que vamos en el mundo, serán cada vez menos “nuevas”.

En nuestro caso, cada estudiante y docente tiene su cuenta de internet, su cuenta de correo y posibilidades de acceso a wifi y a la red desde sus medios personales. La relación persona-máquina mejora y contamos con los laboratorios necesarios para solventar las necesidades de los procesos formativos. Inconformes estamos con el uso que se le da a lo que el Estado pone en nuestras manos para acceder mejor a la ciencia y a las comunicaciones.

La era del libro de papel va pasando, aunque muchos románticos no lo quieran aceptar, igual que en el siglo XV no se quería aceptar, por muchos, que la tierra era redonda…, va pasando también la era del pizarrón y del mural. En la medida en que las modernas tecnologías se perfeccionen en cantidad y calidad, estaremos en mejores condiciones de enseñar los adelantos científicos y tecnológicos sin apenas dar un paso. Desde una visita virtual a un museo, el estudio de la anatomía humana, o viajar de forma virtual a cualquier lugar del mundo ahorrará recursos fácticos e incrementará las comodidades para hacer más con menos, pero con mejores recursos.

Los códigos en la comunicación alumno-profesor tienen necesariamente que ir cambiando para que la conferencia dictada y aburrida le de paso a la enseñanza interactiva. Compárese nada más el resultado del primer curso de Universidad para Todos sobre técnicas narrativas, donde se usaron diversos recursos de este tipo para “enganchar” a los espectadores y observe de inmediato una clase de Historia de Cuba donde Eduardo Torres Cuevas, omnipresente, diserta como un llanero solitario una larga tertulia de cualquier pasaje de nuestras gestas libertarias.

Se trata solo de usar lo que tenemos, no de soñar quiméricamente con lo que no tenemos; pero una realidad se impone ya. Si los jóvenes – digitales nativos con amplio acceso a equipos privados o estatales- se mueven por códigos mucho más atractivos y comunicativos, los educadores -migrantes digitales- tenderemos que acercar los contenidos y las formas cada vez más a esas necesidades e intereses incorporados por las nuevas generaciones para el buen fin del conocimiento.

Ello marcará la diferencia entre lo bueno y lo malo, entre lo bello y lo feo, entre lo que comunica y lo que es rechazado. Los jóvenes siguen cada vez más la información que viene por estas vías y con distintos códigos. Con frecuencia se alejan de lo que tienen más cercano por estar más cerca de lo que tienen lejano, mientras a su lado también es ignorado un mural que ya casi no les dice nada o toman foto en su teléfono inteligente de aquello que su profesor le escribió arriesgadamente con tiza en el pizarrón. No por gusto los conceptos de ciencia y tecnología van siendo sustituidos por el de tecnociencia.

Las redes sociales constituyen un instrumento ágil y eficiente, si se usan bien, para el intercambio de información en tiempo real y para divulgar las necesidades y los intereses de la comunidad universitaria. Más que el mensaje privado, necesitamos usar facebook, twitter, el correo electrónico o los blog personales en interés de los procesos sustantivos de la Universidad y de la sociedad.

Hemos de prepararnos para asistir, de la forma más rápida posible, a lo que la realidad nos impone, porque en materia de dar mejores actividades docentes y extradocentes en la actualidad no podemos conformarnos con aquel proverbio que dice: “el que hace lo que puede, hace bastante”. Para los jóvenes el que hace bastante es el que hace lo que hay que hacer en medio de la postmodernidad.

7 comentarios en “Del pizarrón y el mural a las redes sociales

  1. 100% coincido con Ud., pero las acciones de la imagen no deben circunscribirse a puntos aislados del quehacer pedagógico, deben ser de uso corriente de docentes y estudiantes y eso no es una utopía sino una necesidad urgente. Lo felicito

  2. Excelente artículo y muy ajustado a los nuevos tiempos, pero como soy amante de la polémica, aún con las personas más cercanas y con quienes tengo altos niveles de coincidencia en el pensamiento y la acción dirijo mi comentario a polemizar sobre algunos aspectos que no comparto 100%.
    El amigo Jose dice “La era del libro de papel va pasando, aunque muchos románticos no lo quieran aceptar, igual que en el siglo XV no se quería aceptar, por muchos, que la tierra era redonda…, va pasando también la era del pizarrón”.
    Considero que va pasando la era en que solo consideramos libros de buenas facturas a los que se publican en formato de papel, pues en otros formatos se publican también buenas cosas, pero no considero que la humanidad renuncie a publicar libros impresos que tienen otros códigos y otros sistemas de selección, aunque cambien su factura, materiales con los que se fabrican, etc. Los materiales cambiaran el libro perdurará.
    En cuanto a que es la era en que (cito) “la conferencia dictada y aburrida le de paso a la enseñanza interactiva.” Creo que esa era siempre ha estado presente, en la época de Varela había, y tú lo sabes mejor que yo, pues es tu campo de estudio, quienes daban conferencias dictadas, en latín, aburridas y quien como el padre Varela capaz de entusiasmar al más aburrido con sus clases y sin tecnología.
    Creo además que en cuanto a la enseñanza interactiva ningún recurso será capaz de sustituir la comunicación cara a cara, pues en esa interactividad deben estar presentes sentimientos y emociones que ningún recurso tecnológico es capaz de sustituir. Creo esto último que planteo se corrobora con el ejemplo que pones del curso de técnicas narrativas y Cuba el sueño de lo posible, pues en ambos se usan más o menos los mismos recursos tecnológicos, lo que cambian son los recursos expresivos de los profesores y sobre todo el discurso, ameno, agradable y atrayente en el caso de Eduardo Heras León y Francisco López Sacha y el discurso monótono de Torres-Cuevas. En estos casos por tanto la diferencia no la marcan los recursos tecnológicos. Una aclaración, discurso aparte, el curso de Historia a mi me gustó por su contenido y espero tener tiempo cuando tú me sustituyas en el cargo de jefe para preparar mis clases incorporándole una buena parte de esa información, que es valiosísima y nos ayuda a dar de otra forma la Historia de Cuba en la Universidad.

  3. Totalmente de acuerdo con mi amigo Reigosa, solo que para no hacer tan largo el trabajo, me limité a escribir tesis sin mucho desarrollo. Tu comentario es excelente, aunque siempre cuesta un poco aceptar que lo que un día funcionó deje de existir. Tengo la más absoluta certeza – y es pura futurología- que pronto tendremos en el bolso, en formato muy pequeño y flexible, todos los libros que nos hagan falta y las nanotecnologías no al frente del aula, sino en la mano de todos (alumnos y profesores). Hace diez años no imáginabamos esta estampa que recrea la foto del trabajo: el mundo en nuestras manos por vía inalámbrica bajo nuestro propio techo. La producción de papel es más trabajosa y afecta más el medio ambiente….

  4. Ok hay coincidencia, creo que todo es válido, lo importante es aplicar lo nuevo y lo viejo bien y siempre ser electivo y preservar todo lo bueno que antecede a lo nuevo

  5. Comparto los criterios de mis cólegas Reigosa y Jose sobre los necesarios cambios y la respuesta que las ciencias pedagógicas deben dar para perfeccionar la dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje en correspondencia con el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. este es un interesante tema donde se hace necesario porofundizar en las investigaciones científicas y pudieran ser excelentes temáticas a tener en cuenta en el proceso de formación doctoral. Como pedagogo de formación y acción, quiero dejar bien claro mi posición de que el papel del maestro en el proceso educativo es insustituible. Este tiene la misión de dirigir un proceso donde el alumno de forma creativa y cada vez más independiente se apropie de los nuevos conocimientos y más que ello de los métodos que le permitirán acceder a lo desconocido de forma independiente. Esta es la mejor forma de contribuir a su preparación para enfrentar los nuevos retos de la ciencia y el conocimiento en la sociedad moderna. Ahora si en todo este proceso hacemos un correcto uso de los medios de enseñanza. en especial de las TIC, es muy probable que el proceso de enseánza-aprendizaje sea más atractivo para los alumnos, porque estamos en sintonía con los códigos de comunicación que ellos prefieren. Lo que si me queda claro también, y en este sentido comparto lo expresado por Jose, es que en nuestra universidad quedan muchas potencialidades por aprovechar en este sentido.

  6. Magnífico artículo y mejor polémica la que desata.
    El pizarrón, la tiza y el libro de texto son tan viejos como la humanidad misma y constituyen la base del proceso enseñanza aprendizaje, en lo cognitivo y lo afectivo, en la comunicación y en la actividad y el papel del maestro en todo el proceso educativo es insustituible. La aplicación de las Tic en la Pedagogía del Siglo XXI es una necesidad indiscutible en el mundo de hoy, sólo que habrá que perfeccionar la metodología de la enseñanza y la didáctica de las asignaturas en correspondencia con el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones y su aplicación en nuestras universidades. Es cierto que aunque se ha avanzado, queda mucho por hacer y potencialidades que aprovechar; ese es el reto que tenemos que enfrenar hoy día.

  7. Excelentes comentarios pero soy del criterio que la labor del profesional de la educación es insusutituible pues motivar, escuchar inquietudes, sugerir, intercambiar criterios y dar amor para fortalecer la vida, solo lo realizan las personas, aunque se aprovechen las potencialidades de las TIC y todos los adelantos de la ciencia Ya esto fue probado científicamente, aunque se debe continuar investigando acerca de como intaercatuar con eficiencia. Apliquemos la ley de la negación de la negación.

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