A Fidel Castro Ruz

Adrián González Meneses
Profesor de la UNISS José Martí Pérez de Sancti Spñiritus
Miembro del Primer Contingente del Destacamento Pedagógico «Manuel Ascunce Domenech».

Ha desaparecido físicamente el más universal de los maestros cubanos y de otros pueblos del mundo, Fidel Castro Ruz.

Para los que tuvieron el privilegio y orgullo como yo de verlo, escucharlo y responder a sus preguntas durante la visita realizada en noviembre de de 1972 a la Escuela en el Campo Cosmonauta Vladislav Volkov, y a la comunidad de Tres Palmas, antiguo municipio de Guayos, Región de Sancti Spíritus, lo llevaré siempre en mi memoria y corazón.

De esta visita nunca olvidaré al hombre que de manera inesperada nos visitó en medio de una situación climatológica compleja en el país y la región espirituana, y compartió con los estudiantes, profesores y trabajadores momentos extraordinarios que dejaron una huella difícil de borrar y olvidar.

Recuerdo su sencillez, carácter afable y jaranero con los estudiantes, la preocupación y las preguntas sobre las condiciones de la escuela, la base material de estudio, el claustro de profesores, cuántos éramos miembros del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech, la alimentación, la recreación, el transporte, si nos gustaban los caramelos, la procedencia de los estudiantes y trabajadores.

Fidel intercambió con todos nosotros sobre la importancia de estudiar y prepararnos para servir a la Revolución y en otros pueblos del mundo, la importancia de la educación y la cultura para el desarrollo científico, económico y social futuro del país. Nos habló sobre la importancia del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech para llevar adelante la Revolución Educacional emprendida en el país en enero de 1959.

Siempre recordaré a Fidel como el maestro extraordinario y excepcional del siglo XX y parte del XXI, porque fue el hombre que nos enseñó e inculcó sentimientos y valores universales como el patriotismo, la dignidad, el internacionalismo, el humanismo, el altruismo, la honradez, la lealtad y la sencillez.

A Fidel lo queremos porque nos dio la verdadera libertad a todos los cubanos, Fidel fue ejemplo en la lucha y defensa de los más humildes, explotados y desposeídos del mundo.

Estas razones son suficientes para seguir su ejemplo y cumplir la tarea que encomendó a los jóvenes de todo el país en el histórico Segundo Congreso de Unión de Jóvenes Comunistas, celebrado en La Habana el 4 abril de 1972, servir a la patria y a la humanidad como profesor.

Nunca lo olvidaré. Como educador que soy, llevaré su ejemplo en la memoria hasta los últimos días de mi existencia.

Hasta Siempre Comandante.

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