home Cultura, Cultura espirituana Manifestaciones en Venezuela: ni pacíficas, ni patrióticas

Manifestaciones en Venezuela: ni pacíficas, ni patrióticas

Por: José Francisco Echemendía Gallego

Desde hace más de tres semanas se están produciendo manifestaciones de ciudadanos venezolanos, fundamentalmente en la capital de la República Bolivariana de Venezuela, que adversan al gobierno legítimamente electo de Nicolás Maduro, se trata de hordas instigadas y financiadas por la llamada MUD (Mesa de Unidad Democrática, 2008), coalición de partidos políticos de derecha que ni representa la unidad del pueblo venezolano, y mucho menos es democrática.

La claque política que manipula estas manifestaciones no aprende la lección, siquiera pone sus esperanzas en el dicho popular, “a la tercera va la vencida”; vuelven a repetir los patrones del fallido golpe de estado de 2002 al presidente Hugo Chávez, y los de la fracasada intentona de 2014 contra Nicolás Maduro, sucesos que capitalizan lo más significativo y notorio de una práctica que ha sido una constante en los últimos 15 años.

Que la cantidad de personas que participan es importante, así lo parece; pero sigue siendo inferior a las de las manifestaciones de riposta de los leales al chavismo y al gobierno legítimo de Nicolás Maduro; solo que los medios privados de la derecha extremista (casi puede decirse fascista) de Venezuela, así como los de similar ralea de la culta Europa y de otros estados latinoamericanos de similar signo político, solo se ocupan de hacer visible la “realidad” que les conviene y manipulan las imágenes y los hechos desde todo punto de vista.

Siguen dándole el nombre de “manifestaciones pacíficas” a revueltas incontrolables, violentas y agresivas que arremeten contra todo lo que encuentran a su paso; agreden a miembros de la Guardia Nacional y de la policía, incendian, rompen y destruyen la propiedad social colectiva. Uno de los instigadores, en este caso David Smolansky, alcalde de un municipio en Caracas, advirtió en un trino en la red social Twitter: «Atención Comunidad Internacional: Cuidado y@NicolasMaduro empieza a usar armas químicas como está ocurriendo en #Siria»; tamaña irresponsabilidad solo es atribuible a inescrupulosos y malintencionados malandrines de lo más deleznable de la ofensiva política de la derecha latinoamericana.

El irrespeto, el discurso agresivo y vulgar, la mentira descarada y el llamado a la confrontación fanática y rabiosa subieron otro escalón en la tarde/noche del  11 de abril, cuando al término del acto conmemorativo por el Bicentenario de la Batalla de San Félix, el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros fue agredido con una andanada de huevos lanzados por un grupo de opositores que además gritaban ofensas e improperios contra el mandatario y su gobierno.

¿Hacia dónde está mirando Luis Almagro y el resto de la comparsa que le secunda en la OEA?, ¿por qué no denuncian las acciones desestabilizadoras y violentas de la derecha opositora, por qué no llama a la cordura a sus principales empleadores, a donde fue a parar su vocación pacifista; por qué en lugar de seguir exigiendo elecciones adelantadas y la excarcelación de condenados por ser responsables de las muertes ocurridas durante las guarimbas de 2014 –entre ellos Leopoldo López- no insiste en la necesidad del diálogo al que ha convocado el Gobierno de Nicolás Maduro, a qué obedece que no haga un llamado a la paz, la concordia y al entendimiento?.

A esa Asamblea Nacional de mayoría opositora, declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Venezuela por mantener en activo a tres diputados del Estado de Amazonas, que fueron electos fraudulentamente, a esa Asamblea hay que recordarle lo que José Martí vislumbrara en su ensayo Nuestra América (1891):

“De todos sus peligros se va salvando América. Sobre algunas repúblicas está durmiendo el pulpo. Otras, por la ley del equilibrio se echan a pie a la mar, a recobrar con prisa loca y sublime, los siglos perdidos. Otras, olvidando que Juárez paseaba en un coche de mulas, ponen coche de viento, y de cochero a una pompa de jabón: el lujo venenoso, enemigo de la libertad, pudre al hombre liviano y abre la puerta al extranjero”.

Los hombres y mujeres humildes de Venezuela no olvidan a Juárez, ni a Bolívar, ni a Sucre, ni a Guacaipuro; mucho menos a su Comandante Eterno, Hugo Chávez; y desde hace cerca de 20 años navegan en oleaje de tormenta para llevar a puerto seguro la nave de la libertad, la justicia y la dignidad; hechos con la madera del araguaney no se pudrirán y serán un valladar seguro para el invasor extranjero.

¡Viva la República Bolivariana de Venezuela!

¡Viva el pueblo venezolano!

¡Chávez vive, la lucha sigue!

 

 

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