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X Jornada Cubana de Lucha contra la Homofobia y la Transfobia

El Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (en inglés, International Day Against Homophobia, Transphobia and Biphobia, IDAHOT) se celebra el 17 de mayo para conmemorar la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que tuvo lugar el 17 de mayo de 1990.1

Su objetivo principal es el de coordinar todo tipo de acciones que sirvan para denunciar la discriminación de que son objeto las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales y para hacer avanzar sus derechos en todo el mundo. En 2015 se incorporó la bifobia al nombre de la campaña.

La consultoría con activistas de todo el mundo identificó el tema “Familias” como uno de los temas centrales para 2017

X Jornada Cubana de Lucha contra la Homofobia y la Transfobia

La doctora Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Ecuación Sexual, en conferencia de prensa  durante el inicio de la Jornada Cubana de Lucha contra la Homofobia y la Transfobia en Villa Clara, se pronunció por la  no violencia de género en las escuelas cubanas.

Además se refirió a la necesidad de educar a los estudiantes sobre la base del  respeto y aceptación de las diferencias, así como preparar a los educadores para que transmitan  mensajes  humanistas.

Castro Espín impartió este martes una conferencia  en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas  sobre esta temática.

Según informó Ramón Silverio, director del Centro Cultural El Mejunje, la jornada  contempla varias actividades, entre ellas un concierto de Tanya, la conocida cantante cubana de rock, la Gala Cubana contra la Homofobia y la Transfobia y  exposiciones de artes pláticas, además una feria en las áreas del parque Leoncio Vidal y la conga tradicional de la jornada.

El Centro Cultural  El Mejunje  recibirá el Premio Cenesex, en la persona de su creador y director, como reconocimiento a ese proyecto inclusivo que lleva más de tres décadas  de trabajo sostenido por los derechos humanos y la diversidad.

Villa Clara es sede, por segunda vez, de dicha jornada que se  dedica  en esta ocasión a la prevención y enfrentamiento del Bullying o acoso homofóbico escolar.

2 comentarios en “X Jornada Cubana de Lucha contra la Homofobia y la Transfobia

  1. La discriminación en nuestro país, cualquiera que fuere el ropaje que vistiere, afortunadamente desde largos años atrás, está formalmente proscrita: tres normas jurídicas la acorralan.
    Un mero intento integrador, que no pretende ser exhaustivo, de las causas que todavía provocan discriminación en Cuba, anatematizadas en los fundamentos legales esbozados (artículo 42 de la Constitución de la República, el 295 del Código Penal y el 2, inciso b) del Código de Trabajo), a cuya protección tienden (sin uniformidad), son: raza, género, discapacidades, territorio y orientación sexual.
    A propósito de esta última, a tono con la jornada que hoy vivimos es prudente lo que pende en las lenguas de muchos cubanos.
    En el hablar cotidiano del ciudadano pespuntea, ofensivamente, aquella, cuando se enfila a resaltar orientaciones sexuales repudiadas por el hablante.
    Cuando algunos de los nuestros articulan sonidos de tal tono (el poeta y ensayista norteamericano Ralph W. Emerson afirmaba que “cuando el hombre abre la boca, se juzga a sí mismo”), amén de obscenos, resultan, por demás, ultrajantes y denigrantes de la condición humana de sus conciudadanos, quienes, por alguna razón u otra, no comulgan en el bando de los ofensores: estos últimos ya podemos sentenciarlos como discriminadores, o mejor, homofóbicos.
    En el terreno de la homosexualidad se oyen muy a menudo diversas calificaciones encaminadas a sus practicantes: desde “pajaritos” y «maricas» hasta “invertidos”, pasando por la expresión “el que apunta, banquea” (esta última, corrupción idiomática del vocablo «baqueta»: vara para limpiar el cañón del arma de fuego, clara alusión al falo) impidiendo el pudor escribir en esta página otros gruesos calificativos que ahora mismo pasan por la mente del lector.
    A estos que así se pronuncian, podemos juzgarlos, merecidamente, como homofóbicos.
    Me afilio al criterio emitido por Albert Einstein cuando, defraudado por acontecimientos de sus días, exclamó:
    ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

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