home Noticias Navegar seguros…¿en Internet?

Navegar seguros…¿en Internet?

Tomado de Granma digital

Pudiera decirse que la llegada de la conexión inalámbrica a Cuba en julio del 2015, y la apertura consiguiente de zonas wifi en todo el país, amplió el acercamiento de los cubanos a Internet.

Muchos quedaron seducidos por las nuevas posiblidades y acudieron a los puntos creados por Etecsa, ya fuera para expresarse, ser parte de esta rutina de likes (me gusta) y redes sociales, o sencillamente para hablar con el familiar que hace años no veíamos.

Fuimos creciendo. Asimilando cada nueva experiencia como usuarios. Para algunos de nosotros era más fácil, ya nacidos en la vorágine de las tecnologías de la comunicación; otros, pasaron a ser migrantes digitales. Y en medio del aprendizaje, de contraseñas, aplicaciones, Facebook, Twitter e Instagram, a veces olvidamos –o desconocemos– que navegar en la red, significa además conocer los riesgos que implica exponer nuestros datos sin restricciones. O al menos no con las precauciones necesarias.

Solo basta una rápida búsqueda en Google, para que aparezcan en la pantalla del ordenador una cierta cantidad de sitios y páginas digitales que alertan sobre los fraudes, hackers, malwares  (programas malignos) y otras amenazas en el ciberespacio. Hoy, Granma propone a sus lectores algunos consejos y recomendaciones que deben tenerse en cuenta para sortear esta parte oscura de la web.

Utilizar contraseñas seguras viene siendo como la regla de oro, la primera coraza, y quizá también la más obvia. Sin embargo, sorprende la cantidad de usuarios que repiten la misma clave para diferentes cuentas: correo electrónico, redes sociales, acceso de navegación; o que utilizan su nombre y fecha de nacimiento como patrones de seguridad.
Aun cuando no existe la contraseña perfecta, se recomienda que esta contenga al menos ocho caracteres, siendo lo ideal una combinación de números, letras, además de símbolos como puntos y guiones.

Hay que pensar en ella como la llave de nuestra casa, porque en Internet también algún extraño puede intentar «forzar» las cerraduras.

Por otra parte, hay que evitar los enlaces o link sospechosos. Si no estás seguro del hipervínculo, es mejor no abrirlo; a veces solo hace falta un clic para que se descarguen en la computadora códigos maliciosos sin que el usuario lo advierta.

En la web existen muchísimos sitios que simulan ofrecer descuentos gratuitos u ofertas llamativas para el usuario, cuando en realidad estas plataformas han sido modificadas o suplantadas por versiones que contienen algún tipo de malware y descargan el código al momento que la aplicación se instala en el sistema.

Estos enlaces pueden aparecer en un correo electrónico, chats, foros o un mensaje en Facebook. Si las invitaciones a dar clic provienen de un remitente desconocido, o en un idioma distinto al nuestro, o conducen a un sitio poco confiable, mejor no abrir la puerta de acceso. Tampoco debemos caer en la trampa de compartir datos personales. De hecho, los programas de correo como Yahoo!, Hotmail y Gmail, hasta los institucionales que utilizamos en Cuba, nunca te van a pedir que les reenvíes tu contraseña.

Asimismo, debemos tener cuidado con los adjuntos, y a menos que conozcas quien te envió un .doc, .pdf u otro archivo, no lo abras. Algunos de estos correos basura o SPAM contienen virus o spyware (programa espía) que dañan el sistema operativo de la PC o ralentizan sus funciones.

Por supuesto, también se recomienda utilizar tecnologías de seguridad: soluciones antivirus, firewall (cortafuegos) y antispam; y actualizarlos periódicamente. Tener estos programas te protegerá de cosas que ni siquiera piensas que pueden ser una amenaza.

Otra de las advertencias está relacionada con los archivos y ficheros que descargamos desde el ciberespacio.

Frecuentemente aprovechamos nuestro tiempo de conexión, ya sea en una zona wifi o en una posición fija como las salas de navegación, para descargar música, programas, documentos o aplicaciones. Y realmente, esta una de las tantas ventajas de Internet, con apenas unos pocos movimientos táctiles en el teléfono o el desplazamiento del mouse en la computadora, puedes acceder a casi cualquier cosa.

Sin embargo, es preferible realizar este tipo de búsquedas desde sitios confiables y no confiar en las web que solicitan que envíes un SMS para proceder a la descarga, pues casi siempre resulta  una estafa.

REDES SOCIALES… DE LO PERSONAL O LO PÚBLICO

Para algunos usuarios el muro de Facebook simplemente se ha convertido en un gran papel en blanco, donde pueden escribir toda su vida y hacerla pública instantáneamente. Twitter, Google+, Instagram, LinkedIn y otras redes sociales tampoco se quedan atrás en esta fascinación de vivir la realidad on-line y compartirla además con otras personas.

Y no se trata de juzgar o ser paranoicos. Es cierto que muchas buenas amistades pueden cultivarse en línea, pero también es verídico que hay personas que pretenden ser algo que no son, haciendo uso de las aplicaciones de mensajería instantánea o chats. En ese sentido, debemos tener especial cuidado con los detalles privados o los materiales que subimos a Internet, ya que una vez en la web, pueden ser vistos tanto por amigos como extraños.

Lo que quizá a veces obviamos o pasamos por alto, es que muchas de estas redes sociales tienen alternativas para restringir los accesos solo a contactos conocidos. Por ejemplo, Facebook permite controlar (en la opción de Configuración o Ajustes) quién puede ver o no nuestros datos, así como evitar que te «etiqueten» en otras publicaciones sin tu previa autorización.

Asimismo, se pueden utilizar diversas funciones de seguridad como las alertas de inicio de sesión, con la cual puedes estar al tanto vía email, SMS o mediante notificaciones tan pronto otra persona intente acceder a tu cuenta desde un equipo desconocido. El servicio de ayuda de esta red sugiere además que el usuario active la autenticación en dos pasos, para ayudarle a añadir un nivel adicional de protección a la cuenta, además de la contraseña.

«Si configuras esta función, se te pedirá que introduzcas un código de seguridad especial o que confirmes el intento de inicio de sesión cada vez que alguien intente acceder a Facebook desde un ordenador o dispositivo móvil que no reconozcamos», explica el sitio.

Al igual que en Facebook, se recomienda que nunca dejes tu cuenta de Twitter abierta, especialmente si lo haces desde un ordenador que compartes con otras personas.

Por otra parte, los mensajes directos, también conocidos como DM, son una de las formas más comunes para la entrada de virus y otros programas maliciosos a tu cuenta de Twitter. Para evitar esto, no debemos abrir mensajes de remitentes desconocidos y prestar atención a los acortados, ya que no se puede verificar a simple vista el destino del mismo.

También, se puede marcar la casilla de «Usar siempre HTTPS», y así la información que envíes estará siempre encriptada y otros usuarios no podrán acceder a ella.

Internet es una herramienta maravillosa, no hay duda de ello. Se ha complementado de forma tal a las rutinas del hombre, que cada día se vuelve más necesaria y útil para fomentar la comunicación, la diversidad cultural y desentrañar nuevos conocimientos. Mas, su abordaje no debe carecer de sentido ni ser un salto ciego a las profundidades, mucho menos si no conocemos los riesgos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *