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Un empresario-presidente que no sabe nada de historia

Por: MSc. Mariano Álvarez Farfán. Profesor de Historia

Por paradójico que parezca, cuando nos acercamos al cierre de la segunda década del siglo XXI seguimos asombrándonos con un empresario que, con manejos turbios y brutales, al estilo de la más áspera empresa capitalista, llegó a Presidente del más poderoso Estado del planeta… ¡nada de extrañarse! Cosas peores ocurren en esa jauría, digo…confederación de 50 de ellos, que con sumo placer asumen la tristemente célebre condición de potencia más agresiva de la historia humana.

Ese mandatario que ostenta el poder como si se tratara de una empresa, habitualmente gruñe, ruge, brama, grazna, relincha, ladra, maúlla, barrita y cuando se acuerda que es una persona, entonces: insulta, amenaza, ofende, ridiculiza, chantajea a cuanto país o persona le vienen en mente. Para él no hay mejor lenguaje que el de las armas, mejor disciplina que la del miedo, y mejor política que la del abuso de poder.

Pero ese empresario-presidente sabe muy poco o nada de historia, lo cual confirmó cuando, sin sentarse aún en la silla presidencial, arremetió con furia contra los inmigrantes, desconociendo que la historia de Estados Unidos es una historia de inmigrantes y que la independencia de las Trece Colonias de Norteamérica solo se logró con la ayuda exterior y con el sudor y la sangre de muchos inmigrantes.

Podría pensarse que esta nula preocupación por el pasado tiene cierta dosis intencional porque con mínimo esfuerzo el actual presidente podría recordar que las raíces de su familia en Estados Unidos fueron plantadas por su abuelo Fredrich Trump, un inmigrante alemán que llegó a Norteamérica en la década del 80 del siglo XIX y se desempeñó como barbero. Sin referirnos a la voracidad que los convirtió en millonarios, lo que no debe escapar a la pupila de cualquier ciudadano atento es que desde raíces inmigrante se llegó a presidente, y desde allí se ataca a los inmigrantes.

Por saber bien poco de historia, el empresario-presidente cree que el mundo debe estar a sus pies y si para lograrlo hay que ir a la guerra, le da la bienvenida; pero olvida que ese propósito no lo lograron los más grandes estrategas militares de la historia, como: Alejandro Magno, Julio César, Carlomagno, Atila el huno, Gengis Khan, Napoleón Bonaparte y otros tantos que lo imaginaron.

El empresario confía en que la amenaza, la exhibición de poder y el crecimiento inusitado de la capacidad ofensiva, son garantía para doblegar a los pueblos y mantener la “paz” –su paz, la del vencedor, la que queda cuando un pueblo o país es aniquilado–. Sin embargo, su desconocimiento de la historia le impide ver que las más grandes potencias, hasta hoy, no lo lograron; así sucedió con Asiria, una poderosísima maquinaria militar que imponía la muerte y la destrucción a su paso y que con crueles castigos y torturas inimaginables sembraba el terror desde que se aproximaba a un territorio determinado.

No lo consiguió Ciro el Grande como caudillo del Imperio Persa, tampoco lo logró Alejandro con el Helenístico, lo intentó y no lo alcanzó el todopoderoso Imperio Romano. No lo hicieron realidad los imperios Árabe, Turco Otomano, Napoleónico, Inglés, Español, entre otros; ni tampoco la temible y devastadora maquinaria político-militar hitleriana.

El presidente, debido a su miopía histórica, intimida y agrede sin entender que la historia prueba que se puede luchar contra un enemigo muy superior sin dar un paso atrás, con la convicción de que es preferible morir a esclavizarse. Por eso los 300 liderados por el rey espartano Leónidas lucharon hasta morir, contra más de 50 000 hombres, en la batalla de las Termópilas. Por esa misma razón hubo una Numancia y un Sagunto. Por la hidalguía y el prestigio hubo unos niños héroes de Chapultepec y hay actualmente un pueblo saharaui y uno palestino que luchan denodadamente pese a ser masacrados.

Quien no conoce de historia, piensa con superficialidad que tener más potencial militar que otro país o pueblo, superarlo en ciencia y tecnología, y disponer de grandes reservas de recursos, son suficientes para vencer. Olvida el empresario presidente que muchos pueblos pequeños, atrasados y en aparente desventaja derrotaron a grandes potencias de la época.  Eso ocurrió con los hicsos o “Reyes pastores”, quienes derrotaron a Egipto; los arios vencieron a los drávidas en la India; los aqueos primero y los dorios después, a los helenos; los griegos a los persas en las famosas Guerras Greco-Persas; los germanos o bárbaros al Imperio Romano; los Vikingos a los pueblos de Europa medieval; las tropas de Saladino a los cruzados, etc.

Fueron vencedores ante poderosos enemigos los haitianos frente a los franceses en su guerra libertaria, los pueblos de América hispana ante el Imperio Español, los propios norteamericanos contra los ingleses, los finlandeses frente a los rusos, los coreanos y vietnamitas hicieron morder el polvo de la derrota a los Estados Unidos y los cubanos frente a los sudafricanos en la guerra de Angola.

Al desconocer su propia historia, el empresario-presidente no está al tanto de que ni el más sólido poderío te pone en condiciones de subestimar a los demás; para comprobarlo basta que revise los ejemplos que dieron las huestes de Pancho Villa al penetrar en territorio norteamericano: desafiar su potencial y regresar victoriosos a México sin que pudieran detenerlos. Sería suficiente que observe el pasado reciente y rememore los sucesos de las Torres Gemelas, que pusieron en entredicho la seguridad de su país. Más palpable aún son los múltiples magnicidios de presidentes norteamericanos y que llaman a tener presente una historia de violencia que ha desgarrado al país.

Si se obvia la historia, se desdeñan los incontables tiroteos en escuelas norteamericanas y se muestra indiferencia por las 293 vidas de niños y jóvenes inocentes perdidas. Téngase presente que, ante tan serio problema, prevaleció el empresario sobre el presidente, al situar en primera fila los 30 millones de dólares invertidos por la Asociación Nacional del Rifle en su campaña presidencial, por lo cual se hace de la vista gorda ante el reclamo de la población que pide medidas enérgicas para ponerle fin al miedo y la inseguridad que reina en las escuelas.

Si patético es un presidente que no domina la historia, más lúgubre resulta si por defender un puñado de millones no procede contra las causas reales que provocan malestar o dolor a su pueblo y, por el contrario, intenta dar a entender una supuesta preocupación (que no existe), colmando la copa con propuestas ridículas, absurdas, disparatadas e inadmisibles, como la de armar a los profesores y maestros para que se conviertan en “Un Gran Poder Disuasivo” disparando a todo psicópata que se acerque a sus escuelas.

Como hombre de negocios que es, llegó a afirmar con sorna que los maestros son preferibles a los policías: “los maestros serían mucho más efectivos y menos costosos”. ¡Saque Ud. sus propias conclusiones!

Es muy probable que el presidente desconozca que el entrenamiento militar y la tenencia de armas fue lo que posibilitó algunas de las masacres ocurridas a lo largo de la historia del país norteño, como la de Nikolas Cruz, hace unos días, con un saldo de 17 muertos y 14 heridos en el Instituto Secundario Marjory Stoneman Douglas, de Florida.

Si no se olvidara de la historia, Trump podía recordar que su país le robó, por la fuerza, el 51% del territorio a su vecino, México, y ahora para evitar el paso de los mexicanos, incluso a donde radican muchas de sus raíces familiares, se construye un gigantesco muro para el que solicitó 18 mil millones de dólares y que irónicamente pretende el empresario presidente que sea México quien lo pague.

Rayana con el insulto es la visión antihistórica del mandatario norteamericano al declarar a Jerusalén como capital del Estado sionista de Israel. Hay que tener poca memoria histórica para no saber que los cananeos –antepasados de los actuales palestinos- fueron los primeros habitantes culturalmente desarrollados asentados en el territorio; que los hebreos –antepasados de los actuales israelíes- llegaron al territorio casi 2 000 años después y que se mantuvieron en una permanente diáspora, por lo cual no tuvieron permanencia real en el territorio.

Trump debía recordar que la ciudad de Jerusalén ha sido uno de los territorios más ferozmente disputados del mundo. Jerusalén occidental es la sede del gobierno de Israel, y los palestinos consideran a Jerusalén oriental como la capital de su futuro Estado. En la ciudad vieja de Jerusalén se ubican algunos de los lugares religiosos más sagrados del mundo: la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa de los musulmanes, el Monte del Templo y el Muro de las Lamentaciones de la religión judía y el Santo Sepulcro de la religión cristiana. En consecuencia, es considerada la ciudad más sagrada para el judaísmo y el cristianismo, y es la tercera ciudad más sagrada del islam. Pero para tener claro eso hay que  dominar la historia.

Ensimismado en su hedonismo, el empresario-presidente muestra total despiste histórico y traslada las calderas de presión hacia Europa. Sube la temperatura de la guerra sin tomar en cuenta el peligro que gravita sobre el planeta, revitaliza sus relaciones con la OTAN y empuja a los miembros del bloque militar hacia Rusia, proponiendo cercarla y aproximar hacia ella una mayor dotación de armamentos nucleares, con la justificación de que allí está el peligro mayor.

¡Menuda falta de cultura histórica! Rusia, siendo un país muy atrasado, detuvo a Napoleón en el período de mayor ímpetu del conquistador francés. De igual modo tuvo un papel relevante en la Primera Guerra Mundial, a un costo material y humano elevadísimo. En la Segunda Guerra Mundial fue el muro de contención que detuvo al fascismo, con pérdidas humanas superiores a los 25 millones de habitantes y aún así se reconstruyó, se desarrolló, se hundió y volvió a renacer, hasta convertirse en la hoy segunda potencia militar de todos los tiempos. Como el Ave Fénix renació de sus cenizas.

A decir del presidente Putin: cuenta con los armamentos más efectivos del presente y con el más poderoso ejército terrestre del mundo; pero además, baterías nucleares de alcance intermedio que pueden impactar con facilidad y convertir en desierto a los Balcanes. Hacia el oeste puede alcanzar y neutralizar sin esfuerzo alguno a Estonia, Letonia, Lituania, toda Polonia y más de la mitad de Alemania.

¿Qué decir de los misiles de largo alcance o los intercontinentales?

¿Quién saldría ganando con un enfrentamiento de este tipo?

¿Cuántos escaparían del hongo atómico o de los efectos secundarios de las explosiones?

Sería risible olvidar que el presidente, que sabe muy poco de historia, es empresario y está más interesado en sacar cuentas que en meditar sobre los ejemplos de lo que ha pasado en el mundo por actitudes guerreristas e irresponsables y de las cicatrices aún visibles por doquier del flagelo de la guerra. Más fácil es para el presidente que piensa como empresario dedicar atención a cuánto dinero aportan las armas a las grandes empresas militares porque…a ellas le debe mucho…y… de alguna manera hay que pagarles.

Por respeto a la especie humana convendría que los presidentes de todas las potencias (y en especial el de Estados Unidos), antes de acariciar sus Twitter mañaneros, relean la frase de M. Bloc, al referirse a la historia: “…la incomprensión del presente nace de la ignorancia del pasado”.

 

14 comentarios en “Un empresario-presidente que no sabe nada de historia

  1. Muy buen trabajo, profesor, un excelente retrato de un neófito en historia, y también en diplomacia, desgraciadamente con un inmenso poder en sus manos

  2. EXCELENTE ARTÍCULO MARIANO.
    Tu dominio de la Historia Universal te permite llegar a los análisis a los cuales no puede llegar quien no domina la historia ni hace por conocerla. Un ignorante en la presidencia de los Estados Unidos es más peligroso de lo que pudiera imaginarse en nuestra era en la que basta apretar un botón para desencadenar una guerra después de la cual es probable que volvamos a combatir con palos y piedras si es que quedan algunos.
    En el espíritu empresarial de este magnate inmobiliario solo caben cifras y estadísticas de ganancia y un poco de complacencia para sus acólitos entre los cuales reúne a elementos de la jauría humana que lo apoyan en la presidencia: si Marcos Rubio se fortalece con el negocio de las armas, es lógico que él no pueda decretar la ilegalidad de su tenencia. Su poco espacio en el cerebro y sus disfunciones en el ganglio cerebroideo solo le permiten pensar que es mejor armar a los maestros para que «cuiden el des-orden» que impera en las escuelas.
    No solo desconoce la historia, ni siquiera sabe cómo fue que llegó a la presidencia aunque nosotros sí sabemos que llegó gracias a las truculencias y vericuetos de un sistema electoral que es democratísimo y que pretende globalizar.

  3. Disculpen, pero yo no pondría una foto de esas dimensiones de Trump en primera plana en la pagina de la Universidad, no me mal interpreten es mi criterio.

  4. Excelente, no solo por el dominio histórico y de la lengua materna; sino también por el estremecedor sentimiento y espíritu de quien ama y defiende lo que escribe. Estos análisis son los que enseñan y educan en el combate por la justicia y la defensa de los más elementales derechos de los hombres;verdades dichas con vehemencia y razón.

  5. Magistral artículo que nos muestra, una vez más, la importancia de conocer la Historia. Válidas y oportunas las metáforas utilizadas por el profe Mariano para desacreditar al presidente Trump. Ahí están los ejemplos de aquellos que soñaron dominar el mundo y al final fracasaron. Con respecto a poner o no las fotos de Trump creo que son necesarias porque ilustran lo escrito por el profesor, y demuestran la prepotencia de individuos de esta calaña. FELICIDADES MARIANO POR TUS SIEMPRE ATINADOS COMENTARIOS.

  6. Con trabajos como este es que me siento orgulloso de haberme formado en esta universidad y de trabajar en ella, porque mis profesores, hoy mis compañeros, entre ellos Mariano, hicieron de mí lo que soy hoy. Ellos me enseñaron que la máxima del capital no es otra que divide y vencerás, que nada bueno se debe esperar de los americanos y lo que siempre, en última instancia, lo que determina los acontecimimientos históricos es el factor económico. Hoy vemos como eso son realidades palpables. Pero hay algo claro, nada es mayor que la voluntad de los hombres para resistir y vencer.

  7. Trabajos como este deben constituir material de estudio para reflexionar con profesores y alumnos de nuestra universidad, no porque no estén preparados, sino porque el profesor emplea un lenguaje preciso para demostrar cuán incierto puede llegar a ser el futuro del planeta si de LOCOS como Trump depende. Gracias profe

  8. Comentario muy completo que demuestra que el autor es un estudioso de la Historia. Considero que sería prudente que todos lo estudiaramos con cuidado por la cantidad de material fáctico que incluye y por la clarididad del análisis. Sería beneficio, además, que más personas den su opinión al respecto. No olvidemos que aunque algunos no lo crean, estamos en medio de una verdadera guerra psicológica y a nosotros nos corresponde prepararnos para hacer esa guerra y ¡GANARLA!

  9. Sólo te diría que Trump es uno de los tantos que en este mundo andan por ahí imponiendo la ley de los intereses de los que dominan sobre la base de ese poder, no importa que no sepan nada de la Musa Clío, pues como me diría el profesor Horacio Díaz Pendás «Por el mundo andan muchos ignorantes activos y lo más peligroso hoy en el mundo es que manden ignorantes activos», y eso es lo que sabiamente nos develan tus reflexiones, es lo que vive la política dentro de los EE.UU. Ojalá todos aquí, y por qué no un poquito más allá, interioricen tus reflexiones….

  10. El escrito debe constituir un material de consulta con análisis y reflexión , para profesores y estudiantes universitarios, pues argumenta sobre los peligros de un ignorante presidiendo autoritariamente el mundo, sin medir consecuencias, pero que demuestra las razones por las cuales cada vez más es necesaria la unidad de los países y en especial de los cubanos por nuestra Revolución, ante los inminetes peligros que se avecinan con esta despiadada administración en EE.UU.

  11. Benita dice :
    RECORDAR LA HISTORIA ES VOLVER SOBRE NUESTRAS HUELLAS DEL PASADO. ES LUCHAR POR NUESTROS DERECHOS GANADOS Y NO DEJARNOS VENCER POR NINGÚN GOBIERNO POR PODEROSO QUE SEA.
    Así nos enseñó a pensar el Maestro, quien conoció de cerca el monstruo.
    Fidel nos enseñó también desde su LUCHA POR LA DEFENSA de la causa revolucionaria ante quienes lo acusaban. Condenadme no importa — La Historia me Absolverá
    Y por eso los pueblos y hombres que olvidan y no defienden su historia, no defienden sus raíces, están condenados al fracaso. Y tenemos que tener claro de dónde venimos y a Trump eso se le olvidó después que conquistó los millones que tiene. Pues como refiere el artículo, el también es descendiente de Inmigrantes.

  12. Me gustan mucho los comentarios de nuestros colegas. Solo quiero insistir en algo porque veo que en alguno se hace alusión a los norteamericanos en lugar de estadounidenses.
    Me permito recordar, más que aclarar, que el gentilicio norteamericano abarca a todos los que viven en Norteamerica.
    Quienes utilizan el término de americanos o norteamericanos para referirse solo a los Estados Unidos sin darse cuenta, están siguiendo pautas globalizadoras y hegemónicas.
    Todos los que vivimos en esta parte del planeta somos americanos, nosotros también , además de caribeños, no les demos la razón para que sigan pretendiendo ser los únicos.
    Cuando James Monroe elabora su conocida doctrina pensaba en «América para los americanos». No pensaron que americanos somos los que vivimos en las dos Américas porque los sueños imperiales dominan en Estados Unidos desde la formación de este país como nación.
    POR FAVOR, digamos: el gobierno estadounidense y no el norteamericano o americano. NO ES LO MISMO, NO SIGNIFICA LO MISMO Y NO ES IGUAL.

  13. De extraordinario lo evaluaría si tuviera que dar un calificativo al artículo del profesor Mariano; pero lo considero sobre todo necesario, por el tema que aborda y la precisión y claridad con que lo hace. Coincido con los demás colegas que han opinado sobre el mismo en cuanto a la calidad y actualidad del trabajo. También soy de la opinión que se debe tomar como un material de referencia para analizar y reflexionar por todos los componentes de la comunidad universitaria: directivos, profesores, estudiantes y demás trabajadores de las diferentes esferas que laboran en nuestra universidad. Mis felicitaciones y gracias por brindarnos ese excelente trabajo.

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