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Sobre los signos de puntuación I. Usos del punto y la coma

Aunque sea manida la historia del escribiente que, ante la disposición real de ejecutar al reo, cambió la colocación de la coma y le salvó la vida, retomamos las normas de nuestro idioma y a partir de hoy se publicarán varios trabajos acerca del uso de los signos de puntuación.

Tomado de: Nueva Ortografía para Todos

En el español actual los signos de puntuación son los siguientes: el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los paréntesis, los corchetes, la raya, las comillas, los signos de interrogación y de exclamación, y los puntos suspensivos.

La enorme importancia de los signos de puntuación obliga a establecer con claridad que hay un buen número de usos que responden a normas obligatorias, a prescripciones indicadas, aunque en muchos casos dependan de factores personales de diverso tipo.

Los signos de puntuación, íntimamente relacionados con la prosodia y la sintaxis,  cumplen tres funciones esenciales: indicar los límites de las unidades lingüísticas, explicar la modalidad de los enunciados y señalar la omisión de una parte del enunciado.

El punto

Su principal función consiste en señalar el final de un enunciado (que no sea interrogativo o exclamativo), de un párrafo o de un texto; de ahí que exista el punto y seguido, el punto y aparte, y el punto final.

El uso del punto es incorrecto en los siguientes casos:

  • Tras los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, epígrafes, etc., cuando están aislados y son el único texto del renglón.
  • En nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de cartas u otros documentos y en cualquier otra ocasión en que aparezcan solos en una línea.
  • En dedicatorias (se acepta solo cuando es muy larga).
  • En pies de imágenes.
  • En eslóganes.
  • En enumeraciones en forma de lista.
  • En índices (no se escribe punto al final de cada línea).
  • En direcciones electrónicas (el último elemento de un correo o página electrónica no lleva punto).

Las Academias son estrictas al advertir: “Nunca debe escribirse un punto de cierre de  enunciado delante de un signo de cierre de comillas, paréntesis, corchetes o rayas”.

La coma

Mientras que el punto tiene como función esencial el deslinde de las unidades discursivas (de ahí su importancia en el plano del texto), “la coma adquiere su mayor protagonismo en el plano del enunciado y sus constituyentes”.

Se señalan como sus principales usos lingüísticos los siguientes:

  • Para delimitar incisos y unidades con alto grado de independencia (interjecciones, vocativos y apéndices confirmativos).
  • Para delimitar ciertos miembros o grupos sintácticos en la oración simple.
  • Para delimitar unidades coordinadas.
  • Para delimitar oraciones subordinadas.
  • Para delimitar los conceptos en un enunciado.
  • Para marcar elisiones (supresiones) verbales.

Los incisos constituyen elementos suplementarios que ofrecen informaciones de relativa importancia (precisiones, ampliaciones…). Esos elementos suelen aislarse con comas. Ejemplos:

  1. a) Alejo Carpentier, que es una gloria de las letras hispánicas, dejó una obra impresionante.
  2. b) El artista, exhausto, casi no oyó los aplausos.
  3. c) Los padres, viendo los buenos resultados de sus hijos, felicitaron a los maestros.
  4. d) Todos los vecinos, incluidos los del último piso, participaron en el arreglo del edificio.

Las interjecciones pueden constituir un enunciado o intercalarse, entre comas, en alguno. Ejemplo:

¡Ay!, se me olvidó llamarlo.

La coma para separar al vocativo es muy importante porque en muchos casos evita confusiones. Ejemplos:

a)- Mario asiste puntualmente al trabajo.

b)- Mario, asiste puntualmente al trabajo.

En el primer caso Mario es el sujeto; en el segundo, un vocativo. Es válido tener en cuenta que el vocativo puede ocupar distintos lugares en la oración. Ejemplos:

  1. He recibido, amigo, una excelente noticia.
  2. Escucha lo que te digo, Clara.

Según las Academias, los apéndices confirmativos son “expresiones interrogativas de refuerzo que cierran algunos enunciados aseverativos”. Se separan del resto del enunciado por una coma. Muchas muletillas no son más que apéndices confirmativos. Ejemplos:

  1. Me escuchaste, ¿verdad?
  2. Llegamos muy pronto, ¿viste?

Las Academias ofrecen muchas aclaraciones en cuanto al uso de la coma para delimitar ciertos miembros o grupos sintácticos en la oración simple: la incorrección de colocar coma entre el sujeto y el verbo de una oración; la inconveniencia, en muchos casos, de separar el verbo del complemento directo, el indirecto, el predicativo, etc.; las particularidades del uso de la coma en los complementos circunstanciales y en los complementos no verbales.

Una de las normas más conocidas es la que establece que se emplea la coma para separar los miembros de una enumeración, excepto los que estén precedidos por las conjunciones y, e, o, u. Ejemplo:

 Es un alumno inteligente, estudioso, disciplinado y trabajador.

Sin embargo, constituye un error frecuente colocar coma cuando los elementos de las enumeraciones constituyen el sujeto de la oración o un complemento verbal y van antepuestos al verbo. Lo correcto se ilustra a continuación:

a)- Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia son miembros del Alba.

b)- De ti, de tu familia, de tus amigos, quiero saber pronto.

En el texto de Ortografía de la lengua española del 2010 se insiste en  que el  sujeto no se separa del verbo aunque sea extenso.

También constituye un error escribir coma entre sujeto y verbo cuando el sujeto es una oración de relativo sin antecedente expreso. Esta estructura es frecuente en los refranes. Ejemplo:

            Quien bien te quiere te hará llorar. (Después de la palabra quiere no debe escribirse coma).

Se señalan como excepciones las siguientes:

  • Cuando el sujeto es una enumeración que cierra con etcétera o su abreviatura (etc.). Ejemplo:

 El novio, los parientes, los invitados, etc., esperaban la llegada de la novia.

  • Cuando inmediatamente después del sujeto se abre un inciso o aparece cualquiera de los elementos que se aíslan por comas del resto del enunciado. Ejemplos:

a)- Mi hermano, como tú sabes, es un magnífico deportista.

b)- La civilización mesopotámica, junto con la egipcia, es una de las más antiguas.

Por último, debe colocarse la coma detrás de aquellas  expresiones, de muy diverso tipo, que afectan o modifican a toda la oración. Ejemplos:

a)- Generalmente, las personas mayores se vuelven más susceptibles.

b)- Sinceramente, no creo que eso sea así.

c)- Afortunadamente, después del accidente, todos acudieron a ayudar a los heridos.

He aquí varias observaciones de carácter general acerca de la colocación de la   coma:

  • Delante de la conjunción cuando la secuencia que encabeza expresa un contenido distinto al elemento o elementos anteriores. Ejemplos:

 a)- Estudió la obra de José Martí, su producción literaria y sus escritos políticos.

 b)- Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, y quedaron encantados.

  • Para señalar que se ha omitido el verbo porque ha sido anteriormente mencionado o porque se sobrentiende. Ejemplo:

 Ella prefiere el piano; él, la guitarra.

  • Para señalar los términos invertidos del nombre completo de una persona o los de un sintagma que integran una lista (bibliografía, índice). Ejemplo:

Bello, Andrés: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos.

  • Antes de una conjunción o locución conjuntiva que une las proposiciones de una oración compuesta, como en los casos siguientes:

En las oraciones coordinadas adversativas introducidas por conjunciones como: pero, mas, aunque, sino. Ejemplo: Puedes registrar mis papeles, pero mantenlos como estaban.

Delante de las oraciones consecutivas introducidas por con que, así que, de manera que… Ejemplo: Dijiste que lo habías entendido todo, con que prepárate para responder las preguntas.

Delante de oraciones causales lógicas y explicativas. Ejemplo: Están en la casa, pues tienen la luz encendida.

  • En el encabezamiento de las cartas, entre el lugar y la fecha. Ejemplo:

                                                                   Sancti Spíritus, 20 de octubre de 2013

 

2 comentarios en “Sobre los signos de puntuación I. Usos del punto y la coma

  1. Un poco tardía pero aquí va una frase genial escrita por Julio Cortázar que tituló «La coma, puerta giratoria del pensamiento»; de acuerdo con el lugar que ocupe la coma, la idea da un giro de 180 grados:

    «Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda».
    Determina, lector interesado, si eres machista o no. Suerte.

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