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Universidades cubanas contribuyen con la Tarea Vida

Tomado de Granma

Mediante rigurosas investigaciones científicas, las universidades cubanas contribuyen con la Tarea Vida, nombre con el que se identifica el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático.

Al ofrecer a este diario declaraciones exclusivas sobre el tema, la doctora en Ciencias Pedagógicas Tania Merino Gómez, asesora de la Dirección de Ciencia y Técnica del Ministerio de Educación Superior (MES), puntualizó que los estudios tienen el propósito de contribuir con las decisiones de los gobiernos locales.

De las prioridades distinguió la seguridad alimentaria, a partir de la visión estratégica que impone al país mantener la soberanía en la producción de renglones agropecuarios a pesar de las alteraciones del clima y su impacto en los agrosistemas.

Así confirmó la existencia de más de 50 proyectos, en los cuales tiene una amplia presencia la Universidad Agraria de La Habana, que trabaja de conjunto con el Complejo Científico Docente de la provincia de Mayabeque, integrado por el Centro Nacional de Seguridad Agropecuaria (Censa) y los institutos nacionales de Ciencias Agrícolas y Ciencia Animal, todos pertenecientes al MES.

Es una dirección en la que también laboran con mucho esmero las universidades de Las Tunas y Ciego de Ávila. La segunda, especificó, es conductora de investigaciones asociadas a la medición de los rangos de salinidad que pueden soportar determinados cultivos, ante lo cual el Centro de Bioplantas de la casa de altos estudios ha reaccionado con la obtención de semillas que responden a esas condiciones.

Sobre los estudios vinculados directamente con el litoral, puso de relieve el quehacer de los centros de Investigaciones Marinas (Universidad de La Habana), Estudios Costeros (Universidad de Cienfuegos) y de Manejo Integrado de Zonas Costeras (Universidad de Oriente), que han sugerido acciones concretas a realizar para mitigar las consecuencias de las variaciones climáticas en los asentamientos poblacionales y los ecosistemas.

Manglar Vivo es un proyecto de carácter internacional en el que participan la Universidad Agraria de La Habana y otros centros del MES, con el fin de restaurar el rol de barrera reguladora de los manglares del sur de las provincias de Mayabeque y Artemisa, puntualizó Tania Merino, quien a la vez elogió la presencia de la Universidad Tecnológica de La Habana «José Antonio Echeverría» en la solución de problemas vinculados al malecón de la capital del país.

También asociado a la reforestación está el proyecto a través del cual el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa toma parte en la recuperación de las zonas afectadas por la explotación minera, que entre otros elementos, contempla la siembra de árboles que restablecen la floresta y contribuyen a la captación de dióxido de carbono, allí altamente concentrado.

Asimismo, las universidades de Granma, Guantánamo y Pinar del Río, en coordinación con el Centro de Estudios Forestales, efectúan indagaciones asociadas a la resistencia de las especies a las nuevas condiciones climatológicas.

A la par, dijo, se hace énfasis en estudios acerca del uso de las fuentes renovables de energía, dirección en las que se distinguen, fundamentalmente, las universidades de Cienfuegos, Matanzas y Sancti Spíritus, esta última especializada en el desarrollo y empleo de biodigestores.

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