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¿Es esto un acto de desidia o de un indolente?

Juzgue usted considerando lo que el Diccionario de la Real Academia define.

  • Desidia: negligencia, falta de cuidado.
  • Indolente: que no se afecta o conmueve; insensible.

No puede ser que ante tanto esfuerzo por mejorar la imagen visual corporativa, con el enorme gasto de recursos materiales que hace el Estado, todavía existan indolentes que atentan contra ello al no cuidar lo que se ha hecho y continúan con los malos hábitos de sacudir el borrador en los balcones del edificio. Estas conductas también son expresión de la desidia que tan a menudo aflora  en estos tiempos.

Es hora de poner coto a todo lo que atente contra la imagen colectiva de la universidad.

NOTA

La foto fue tomada el martes, en horas de la tarde, y aún puede verse en el balcón del tercer piso, donde está ubicada el aula 3.3, de la Facultad de Ciencias Técnicas y Empresariales.

10 comentarios en “¿Es esto un acto de desidia o de un indolente?

  1. El maltrato a la propiedad social es falta de respeto por la propiedad ajena y deben ser amonestados los infractores.
    Hay que cuidar para tener.

  2. Creo que tal conducta es, a la vez, desidia e indolencia; pero sí estoy segurísimo que es una causa generadora de accidentes de trabajo, y en este argot, se denomina «conducta del hombre», fuere indolencia o desidia.
    ¿Se respetarán los flamantes deberes constitucionales por los cubanos? ¿Se acatará la Constitución y sus leyes?
    Brecha gigantesca para la mayoría de los ciudadanos de este país. Creo que todavía estamos pronunciando la frase de los criollos insulares de los siglos XVII y XVIII ante las Leyes de Indias: Se acatan pero no se cumplen. !Por Dios! ¿Hasta cuándo?

  3. La foto, es muy elocuente en varias cosas interesantes, pues también debemos sumarle los que cometen la misma desidia al pegar propagandas y avisos con precinta o similar en la pared o puertas del centro; que al sacarlos, dañan la pintura, así como los que escriben en los pupitres, paredes, taquillas o lavan utensilios y sus manos en un bebedero.

  4. Coincido con Arturo Manuel, a mi juicio es a la vez, desidia e indolencia, porque la negligencia, la falta de cuidado, personas que no se afectan o conmueven con nada e insensibles, lamentablemente, aún los tenemos. Pero más allá de los términos voy a referirme al hecho. ¿Qué profesor sacude el borrador en una pared, sea esa recién pintada o en otra cualquiera ? Respuesta evidente: un profesor que no aplica los métodos y estilos pedagógicos, que no educa, que no es ejemplo para sus estudiantes. A esos son los que tenemos que decirles que es preferible que si no es capaz de ser ejemplo, que no nos acompañe en la universidad.

  5. Por lo general me acusan de ser muy radical en ciertos aspectos de la vida. Para mí hay decidia, indolencia, pero además mala intención, porque todos sabemos que además del esfuerzo por mejorar la imagen visual corporativa, y del enorme gasto de recursos materiales que lleva toda el accionar que se está desarrollando en la universidad,estamos frente al proceso de evaluación externa que desarrollará la JAN. ¿Acaso se quiere que quede una mala imagen? yo pienso que si la actitud es mala, mucho más lo es en el preciso momento en que nos encontramos. Ojo atento y mano firme con los que tratan de empañar nuestra imagen.

  6. Coincidimos con los comentarios, lo que más duele es que hoy en la mañana, viernes 1ro de marzo, aún estaba la marca en la pared, afortunadamente ya no está. Gracias a todos los que hoy trabajan por mejorar la imagen de nuestro centro.

  7. Efectivamente, hay de las dos cosas, y las dos son muy malas compañeras, hay que tener mucho cuidado con lo que tenemos, y hacer que los que stán a nuestro alrededor también lo tengan, aquí todos cabemos, solo que es muy importante el adecuado comportamiento y el cuidado y conservación del inmueble y de los recursos.

  8. Tan bonita que es la palabra educar , tan bello que es predicar con el ejemplo; es dolorosa la situación, muy buena la idea de que estas cosas se publiquen para que nos hagan reflexionar a todos los miembros de la comunidad universitaria, para que unamos esfuerzos en esta batalla contra las indisciplinas.

  9. HACER MÁS Y DECIR MENOS…
    ¿Qué nos dice el diccionario
    Es:
    Desidia, porque es negligencia y falta de cuidado.

    Es ser indolencia porque no se conmueve, es insensible, porque corroe su alma, que es la que debe revisarse.

    El culto a las buenas costumbres debe enseñarse, mas cuando se alude a que estamos conviviendo en un mismo sitio. Lugar, que por su connotación, merece que se eduque al ser humano, no como aparato verbal, «cognitivo», sino como sujeto de la educación capaz de apreciar, sentir, cuidar y hacer.

    Sépase que, el estudiante es un material humano, es sensible, pero la sensibilidad no viene por empiria, debe movérsele los sustratos que codyuvan a optimizar la personalidad.

    Tener moral, es es hacer lo que se debe y cuidar que otros no transgredan deberes. Es nuestro derecho pensar la educación del ser humano como integralidad, pero no con palabras, sino con hechos; eso es lo que hace falta, hacer más, y decir menos.

    Los indolentes cesarán un día, cuando se les enseñe que la propidad social es tambiém un objeto individual. Hay que enseñar a cuidar la colectividad, solo así seremos más justos.

    Se trata de vivir con integridad, conocer cuáles son nuestros principios y fundamentos éticos importantes, y qué significa lo correcto y lo incorrecto en nuestras vidas.

    Se trata de ajustar nuestra vida, como ese reloj que se atraza y convierte en pesadumbre los días…

    No con metáforas arreglaremos el mundo; aún ello, es más útil. Enséñese a ser virtuoso ¿se aprende a serlo? pues sí, a serlo todos los días.

    «La bondad es amor en acción», ya lo diría James Hamilton. Aprender a ser bondadoso, para ser más valioso. Ello es lo que importa; aprender a ser y aprender a convivir; pilares, que no por mencionarlos, sí sirven de mucho hoy cuando se intenta formar para salvar.
    Ahí está la verdadera filosofía de la educación. Hacer más, para edificar más.

    Carrera Lic. Español-Literatura
    ISRAEL ACOSTA GÓMEZ

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