home Noticias de portada UNISS: antinomias de un inicio inesperado

UNISS: antinomias de un inicio inesperado

Por: José F. González Curiel

Los retos de las condiciones actuales en las que vive el mundo y el país imponen determinaciones antinómicas  al eslogan que en los últimos tiempos ha seguido nuestra comunidad universitaria: “con la mirada en la excelencia”.

Restricciones en el orden de asignación y aseguramiento de recursos  –racional en estos tiempos- no pueden conducir a la merma en la calidad de lo que hacemos. Es menester reajustar,  como la razón también dicta, con el fin de mantener las cualidades de una Universidad con resultados meritorios avalados y por avalar. Cada sujeto tiene que estar consciente de que hoy se trabaja con muchas carencias materiales y tenemos que obrar en virtud de ellas, pero con la misma mirada aunque el camino sea diferente.

Ya se ha publicado  la asignación de recursos para docentes y estudiantes; hoy son los portadores energéticos los que más tensan la cuerda.

En el presente mes se recibieron solo 800 litros de diesel, el 30 % de la asignación histórica promedio, y de gasolina motor se asignó solo el 9 % histórico, lo que da cobertura solo para 2 semanas de trabajo, garantizando las actividades mínimas de abastecimiento, la recogida de desechos y 4 viajes semanales del ómnibus que presta servicios en la ruta a Cabaiguán. Esto presupone reajustes en todas las maneras tradicionales de organizar y participar en los procesos, desde la planificación docente y laboral, hasta la decisión de quién viaja en el ómnibus.

La asignación de gas se ha limitado solamente para la cocina central, lo que obliga a modificaciones en los procesos. Los estudiantes del docente 1 almuerzan en la Sede Central y los trabajadores y estudiantes del docente 2 almorzarán siempre en su edificio.

A los trabajadores de las áreas de Recursos Humanos, Economía y Residencia 2, el almuerzo se les lleva en transporte. Los desayunos y las comidas de los estudiantes de la Residencia 2 se les asegura por la misma vía en su edificio.

La electricidad asignada se reduce a 23 Mw/h, cifra un tanto menor a lo que se consume en etapa de vacaciones con la Universidad cerrada.

Como las medidas de ahorro tienen que ser extremas, se ha decidido:

  • Reajustar las actividades docentes del Curso Diurno de lunes a jueves.
  • Aplicar las medidas de ahorro establecidas los dos días que se dejan con corriente asignada (LUNES Y MIÉRCOLES), lo que incluye apagar los equipos de climatización en horarios pico.
  • Establecer los MARTES, JUEVES, VIERNES Y SÁBADO como autoapagón, manteniendo las actividades normalmente. En el caso de los viernes, no se garantiza servicio de comedor.
  • El tercer piso de la Sede Central apaga los miércoles por la tarde, para garantizar la docencia que necesita uso de energía eléctrica los sábados en horas de la tarde (CPE)
  • La Residencia Estudiantil cierra los jueves a las 6.30 p. m. y abre los domingos en horario de la tarde, ya que por el día tampoco hay servicio eléctrico.
  • Todos los estudiantes que harán uso de la comida en la noche del domingo lo tienen que reportar antes de su salida el jueves en la Residencia para que se garantice su elaboración. Esto será controlado por los especialistas correspondientes para garantizar su veracidad y el ahorro de los alimentos.
  • Reajustar las actividades de laboratorios vinculados a las investigaciones que llevan uso de corriente eléctrica.

Las estructuras de cada área, con sus colectivos de trabajo, deben establecer los mecanismos de comunicación correspondientes para, de manera mancomunada, propiciar el debate y la toma de decisiones de modo que las condiciones de emergencia en las que trabajamos por estos días permitan mantener las cualidades que tanto esfuerzo y sudor han costado a este colectivo y a cada uno de sus miembros. Seguimos, pues, con la mirada en la excelencia.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resolver : *
22 × 27 =