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Interpretación de la Educación Virtual

Por: M. Sc. Benjamín Díaz. Especialista del Departamento de Tecnología Educativa

(I)

La educación, desde el prisma de la virtualidad, aún no ha sido lo más acertadamente interpretado por nuestra comunidad docente. Téngase en cuenta que  son diversos los problemas de interpretación y que para que se entiendan mejor debe espeficicarse el contexto o marco en que se realizan las mismas por las variedad de campos en que suele manifestarse la necesidad de interpretar el hecho de que un contenido material dado, sin depender del “intérprete”, sea “comprendido”  o “traducido” a una nueva forma de expresión que es fiel, de alguna manera, al contenido original del objeto interpretado.

Abundan los ejemplos en tal sentido: una partitura musical puede ser interpretada de diferentes maneras por diferentes personas, en versiones del original; un cuento puede ser interpretado de manera didáctica para su comprensión por los niños; una ciudad puede ser interpretada a través de la maqueta de sus edificios, calles y plazas; etcétera, porque la relación intérprete-interpretación es muy compleja y se corresponden  a las  variadas finalidades, condiciones y situaciones que conllevan una rica variedad de preguntas y problemas.

Por ende, la interpretación no es propia solamente de individuos aislados; las culturas y las civilizaciones son interpretaciones colectivas y sociales. O sea, que al interpretar la cultura como   el modo de «insertarse en el mundo», en el que la realidad cobra sentido y significado para el individuo, la realidad para los individuos aparece interpretada de una determinada manera cultural, lo cual significa que los mismos hechos serán interpretados de maneras ligeramente diferente en función de la cultura a la que pertenece el individuo, a su colectividad.

El hombre, como ser histórico y social, evidencia en el  registro de las ideas humanas, su aceptación, su transformación en ideales y su oportuno reemplazo por la imposición de otras nuevas. Una de estas es la función que el grupo o la colectividad atribuye a una determinada persona para que, bajo diversas circunstancias, desempeñe una función social: el rol o papel social.

Dicho papel se traduce en las expectativas que genera la acción que debe hacer dicha persona respecto a la colectividad, según las cuales es socialmente juzgada como buena o como mala según la interpretación de su «rol» o papel. Cada individuo social ha de cumplir diversos roles sociales en cada uno de sus ambientes y grupos. Esta función del rol social justifica el sentido de la moral, como obligación de seguir los usos y costumbres de la colectividad o del grupo en el que se desarrolla el individuo.

Cada sociedad establece sus «normas» para considerar a alguien bueno, o para castigar a quien se sale de dichas normas. Sin embargo, ha de distinguirse la moral, como costumbre social, de la ética como libertad de conciencia a la hora de ordenar la conducta propia individual. Así podemos considerar roles como: líder, gracioso, cura, abogado, deportista, padre-madre/hijo-hija, profesor/alumno, jefe/subordinado, etc.; cada caso acomodado a su ambiente concreto.

La representación, «interpretación», del rol social de maestro  no depende tanto de un contenido objetivo sino de «interpretar y presentar como realidad objetiva» el caso concreto en orden a una finalidad: «educar al estudiante» para incluirlo dentro del ámbito en el que se aplica la educación  general en determinada sociedad.

En la educación, la interpretación puede llegar a tener un componente fuertemente subjetivo; la vivencia que transmite el maestro  y la vivencia que se produce en el estudiante en relación con la objetividad del contenido, son esencialmente relativas.

A veces el contenido  requiere, a su vez, de una interpretación previa por parte de un maestro especializado: el metodólogo, el jefe de ciclo, el jefe de colectivo, de departamento,  etcétera.

En la impartición, «interpretación», de un contenido técnico, se necesita  de un maestro técnico-profesional para adquirir «sentido» y, por tanto, la interpretación añade de modo necesario un matiz subjetivo del “intérprete”, que a su vez tiene que ser «reinterpretado» por el estudiante de acuerdo a sus condiciones.

Todos estos presupuestos funcionan bien en la docencia convencional pero ¿qué pasa en en nuestra civilización?

 (II)

Actualmente se cuestiona sobre si los modelos educativos existentes están desfasados con respecto a la era en que se está viviendo, ya que el impacto de las Tecnologías de la Informática y las Comunicaciones es tal, que el mundo se ha convertido en lo que se le ha dado por llamar una “aldea global” a pesar de las brechas existentes en el acceso a esas tecnologías entre países industrializados,  países en desarrollo o países pobres, por tanto, es cada vez mayor el papel de las mismas en los procesos educacionales.

El nuevo modelo económico y social cubano establece pautas que conducen, necesariamente, al perfeccionamiento de los propios procesos educacionales en todos los subsistemas que conforman nuestro sistema educacional, estableciéndose puntos de partida que, con el empleo de las ciencias de la educación, deberán establecer nuevos paradigmas.

En este orden de cosas muchas son las iniciativas en marcha, por ejemplo: nuevas herramientas, nuevos enfoques, nuevas metodologías, nuevo perfil del docente, diferentes formas de capacitación de estos, diferentes escenarios de aprendizaje, nuevas materias, una educación flexible con el uso de las tecnologías y la necesidad de seguir formándonos y de trabajar necesariamente de manera interdisciplinar y en equipos.

Es en estos escenarios en los que se amplía la interpretación de la educación, del rol social del maestro, del alumno, de los padres y la sociedad en pleno. En esta dinámica, la educación adquiere herramientas de aprendizaje más estimulantes y motivadoras que las que tradicionalmente a empleado lo que da lugar al término Educación Virtual definiéndose como;

  “…la forma de aprendizaje que se acomoda al tiempo y necesidad del estudiante facilitando el manejo de la información y de los contenidos del tema que se quiere tratar y está mediada por las tecnologías de la información y la comunicación”.

Concebida como una nueva modalidad de desarrollar la educación, que hace uso de las TIC y que no es ni mejor ni peor que la modalidad convencional, sino que es simplemente diferente, se hace necesario realizar una interpretación acertada para que el proceso de enseñanza-aprendizaje que se pone de manifiesto en ella sea óptimo porque  los sistemas convencionales y los virtuales están condenados a entenderse: la educación convencional no va a desaparecer, pero sí requiere transformarse urgentemente.

Entonces, la diferencia está signada, no solo por el uso cada vez más creciente de las TIC, sino por el reto que impone el mundo real y que, en el caso cubano, el nuevo modelo ecomómico y social se encuentra dirigido al pefeccionamiento de nuestra sociedad para  no quedarnos al margen de esta civilización, que, a la luz de las nuevas tecnologías ,se encuentra en la fase de Sociedad de la Información pero que, con cada vez más argumentos, se avanza a la Sociedad del Conocimiento, término que refleja una visión pluralista de las sociedades orientadas al desarrollo y con las personas como su centro.

En tal contexto, ¿Cómo se pueden ampliar los diferentes roles sociales implicados en el proceso educacional?

(III)

Ineluctablemente, el rol social del maestro sigue siendo el de «interpretar y presentar como realidad objetiva» el caso concreto de un contenido objetivo en orden a una finalidad: «educar al estudiante»; pero a esta interpretación y presentación en la virtualidad se le incorporan los recursos de las TIC (textos, audio, gráficos, imágenes, videos, internet) con un manejo diferente de los tiempos en las actividades de control del aprendizaje, cada vez más interactivas mediante herramientas como  el cuestionario, el foro, el chat, la wiki y otras de probada eficiencia, así como las que aparecerán dentro de un breve período de tiempo.

El rol de estudiante (“educarse”) deberá ser interpretado teniendo en cuenta el manejo de la información y el contenido propuesto por el maestro, pero con necesidades cada vez más crecientes, producto del desarrollo acelerado de la ciencia y la técnica, de adquirir información adicional sobre determinado contenido y compatirla con el maestro y sus  compañeros de estudio  de forma colaborativa, lo que en la virtualidad se mediatiza mediante el correo electrónico, el móvil y sus diversas aplicaciones, los módulos de las herramientas de aprendizaje, etcétera.

Y, finalmente, el rol de los que digien el proceso: un maestro especializado, el metodólogo, el jefe de ciclo, el jefe de colectivo, de departamento, etcétera, que deberá hacer la interpretación previa de aquellos contenidos que así lo requieran teniendo en cuenta el empleo de las TIC.

En conclusiones, la  Educación Virtual  ha llegado para quedarse a pesar de las fuerzas que se oponen, con razones reales o ficticias. Hay quienes le temen a los peligros que conllevan las TIC desde disímiles puntos de vista. Hay quienes exaltan las ventajas y beneficios de estas para la humanidad. Otros consideran que las herramientas utilizadas pudieran ocasionar una dependencia extrema de esas tecnologías.

H.G. Gadamer  señalaba que «el lenguaje, entendido en toda la variedad de tipos y formas de lenguaje, es el medio universal en el que se realiza la comprensión misma. La forma de realización de la comprensión es la interpretación». De lo que realmente se trata es de “interpretar” nuestra realidad objetiva educativa y llevarla a nuestros estudiantes de manera que estos la “interpreten” objetivamente sin temer a las herramientas cada vez más complejas.

Stradivarius fue un constructor de instrumentos musicales. Sus instrumentos  son muy valorados por los intérpretes más importantes del mundo por las características sonoras e individuales de estas obras de arte únicas.  Más de 1 000 violines construyó Stradivaruis, el último lo fue el  «Swan song» en 1737. Su propietario más famoso fue el gran violinista y compositor cubano José White, aclamado en conciertos en París, Madrid, Nueva York, quien realizó sus interpretaciones ante la familia imperial francesa, y la reina Isabel II lo condecoró con la orden Carlos III. Fue autor, entre otras, de “La bella cubana” que ha llegado a nuestro días en interpretaciones de numerosos artistas.

¡Interpretemos la Educación Virtual con un enfoque creativo e innovador y tal vez  (…) tal vez surjan verdaderas obras maestras del arte educativo!

3 comentarios en “Interpretación de la Educación Virtual

  1. Bravo por tu reflexivo artículo. Aunque por nombre llevas el de más joven, tienes estatura de mayor en estas lides de educación virtual. Gracias.

  2. Sabías palabras que cómo un hombre como ud, solo sabe darnos. A mi juicio, debemos de trabajar para que el proceso enseñanza aprendizaje vaya perfeccionándose.

  3. La educación virtual es un hecho de este tiempo, relativamente joven, que como fenómeno social se abre paso cada vez más. La resistencia al cambio, ante este paradigma significa un reto donde los enfoques de interpretación y la voluntad de las personas influyen. ¿Dónde radica el principal problema, que a mi juicio enfrenta esta situación?
    Las respuestas pueden ser varias: querer hacer la educación virtual desde la presencialidad, para lo cual los planes de estudio actuales no están concebidos al igual sucede con cursos, carreras concebidos, etc . Estas entre otras pudiaran ser algunas sin obviar la problemática de la infraestructura y la preparación de los docentes, en conclusión como bien lo planteas «aún no ha sido lo más acertadamente interpretado por nuestra comunidad docente.»

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