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Tras la máscara, las verdaderas intenciones

Tomado de Granma

Financiados, directa o indirectamente, por personas que viven fuera de Cuba y por organizaciones contrarrevolucionarias que buscan subvertir el orden institucional y provocar un estallido social en la Isla; enmascarados con la supuesta intención de conseguir cambios en la política cultural cubana –para lo cual se camuflan tras otros artistas que sí abogan por un país mejor–, estructuran sus acciones en cuatro grupos con definidas funciones en la organización, como se ha denunciado recientemente en la emisión estelar del Noticiero de la Televisión Cubana.

Quienes asumieron un papel protagónico en la manipulación de lo acontecido el pasado 27 de noviembre en las afueras del Ministerio de Cultura, incitando al descrédito hacia las instituciones culturales e intentando mostrar la supuesta vetustez de nuestra Revolución, conciertan sus actividades a través de la plataforma WhatsApp.

En la estructura que han creado, incluyen, en primer lugar, al grupo de organización, cuyo trabajo va encaminado a registrar el resultado de las reuniones y a publicar el resumen de lo discutido en ellas. A su vez, el de prensa y redes sociales se encarga de coordinar entrevistas y de mantener la presencia de la plataforma 27n en internet.

El de redacción elabora borradores de declaraciones para su votación entre los miembros del grupo más grande. Finalmente, el 27n acción es el segmento al cual le corresponde recopilar las propuestas de operaciones, algunas de las cuales están dirigidas a los espacios públicos.

Forman parte de esas cuatro estructuras, algunas figuras abiertamente contrarrevolucionarias, que pertenecen a entidades probadamente financiadas por la Usaid, la ned y el Departamento de Estado de Estados Unidos, como es el caso de la artista Tania Bruguera y de los periodistas Luz Escobar, Aminta de Cárdenas y Mauricio Mendoza.

Con respecto a las acciones del último grupo mencionado, se citaron dos ejemplos, resultantes de lo concertado a través de la actividad subversiva que promueven más allá de las redes sociales, y que dirigen a las calles. Se trata de la propuesta de crear diseños que serán estampados en las monedas de papel correspondientes a 200, 500 y mil pesos cubanos, lo cual inutilizaría billetes en circulación. También se mencionó la solicitud presentada a la Asamblea Nacional para que el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, cese en sus responsabilidades. Entre los nombres recogidos para tal petición, aparecen algunos indefinidos, otros de personas ya fallecidas, e incluso el del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, fechado el 29 de enero desde Washington, hecho que resulta improbable, pues ya en ese momento se encontraba el exmandatario fuera de la capital estadounidense.

Según develan los mensajes expuestos en el NTV, pretenden adueñarse del espacio simbólico. No obstante, empleando mentiras y provocando daños a la economía y al pueblo, solo consiguen dejar bien claras sus verdaderas intenciones.

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