home Entre universidades ¿Qué animales protege nuestra norma de Bienestar Animal?

¿Qué animales protege nuestra norma de Bienestar Animal?

Por: Arturo Manuel Arias Sánchez. Profesor de Derecho de la UNISS

No sé cuántos animales abordaron el arca de Noé en busca de sobrevivir el diluvio universal, pero en pronta respuesta a la interrogante que encabeza esta disquisición, de acuerdo con lo descrito en el artículo 2 del decreto ley número 31 del año en curso, son protegidos los animales siguientes: cualquier mamífero, ave, abejas, reptiles, peces, moluscos, crus­táceos y anfibios.

¡Millones de especies tan distantes en los taxones zoológicos que harían palidecer al patriarca bíblico con los suyos!

A mi modo de ver, tal tutela cubana (no me refiero a la del hebreo navegante) debió extenderse también a las mariposas, muchas de las cuales son agentes polinizadores, tanto como las propias abejas; pero dejando a un lado esta consideración, el número de animales protegidos es vasto y diverso.

Pero el lector, a su vez, podrá preguntarse qué es el bienestar animal, cuya respuesta es ofrecida por la propia norma jurídica en el citado artículo:

Se entiende por bienestar animal, el adecuado estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en las que vive y muere.

Me parece prudente el momento para contrastar lo que la norma cubana, en su artículo 3, enuncia como principios del bienestar animal con dos precedentes históricos: la llamada Cinco libertades del bienestar animal, divulgada en 1979 por el concilio británico sobre el Bienestar de los Animales de Granja y, de fecha anterior, con el texto íntegro de la Declaración Universal de los Derechos del Animal, adoptado por la Liga Internacional de los Derechos del Animal y las Ligas Nacionales afiliadas, proclamada el 15 de octubre de 1978 y aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y, posteriormente, por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

A seguidas, reproduzco los fundamentos históricos enunciados y la norma cubana:  

Las Cinco Libertades del Bienestar Animal son:

Primera: No sufrir sed ni hambre.

Segunda: Existencia libre de incomodidades.

Tercera: Prevenir o tratar su dolor, las lesiones y enfermedades.

Cuarta. Libertad de expresión de su comportamiento usual. 

Quinta: No estar sometidos a miedos y angustias.

Declaración Universal de los derechos del animal

Preámbulo

Considerando que todo animal posee derechos.

Considerando que el desconocimiento y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y contra los animales.

Considerando que el reconocimiento por parte de la especie humana del derecho a la existencia de las otras especies de animales constituye el fundamento de la coexistencia de las especies en el mundo.

Considerando que el hombre comete genocidio y existe la amenaza de que siga cometiéndolo.

Considerando que el respeto del hombre hacia los animales está ligado al respeto de los hombres entre ellos mismos.

Considerando que la educación implica enseñar, desde la infancia, a observar, comprender, respetar y amar a los animales.

Proclamamos lo siguiente:

Artículo 1º

Todos los animales nacen iguales ante la vida y la tienen los mismos derechos a la existencia.

 Artículo 2º

  1. a) Todo animal tiene derecho a ser respetado.
  2. b) El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho a exterminar a los otros animales o explotarlos violando su derecho.

Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.

  1. c) Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.

 Artículo 3º

  1. a) Ningún animal será sometido a malos tratos ni a actos crueles.
  2. b) Si la muerte de un animal es necesaria, debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia.

 Artículo 4ª

  1. a) Todo animal perteneciente a una especie salvaje, tiene derecho a vivir en libertad en su propio ambiente natural terrestre, aéreo o acuático y a reproducirse.
  2. b) Toda privación de libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a este derecho.

 Artículo 5º

  1. a) Todo animal perteneciente a una especie que viva tradicionalmente en el entorno del hombre, tiene derecho a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad que sean propias de su especie.
  2. b) Toda modificación de dicho ritmo o dichas condiciones que fuera impuesta por el hombre, es contraria a dicho derecho.

 Artículo 6º

  1. a) Todo animal escogido por el hombre como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.
  2. b) El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.

 Artículo 7º

Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad de trabajo, a una alimentación reparadora y al reposo.

  Artículo 8º

  1. a) La experimentación animal que implique sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, ya se trate de experimentos médicos, científicos, comerciales, o de cualquier otra forma de experimentación.
  2. b) Las técnicas alternativas de experimentación deben ser utilizadas y desarrolladas.

 Artículo 9º

Los animales criados para la alimentación deben ser nutridos, alojados, transportados y sacrificados sin causarles ni ansiedad ni dolor.

 Artículo 10º

  1. a) Ningún animal será explotado para esparcimiento del hombre.
  2. b) Las exhibiciones de animales y los espectáculos que se sirvan de ellos son incompatibles con la dignidad del animal.

 Artículo 11º

Todo acto que implique la muerte innecesaria de un animal es un biocidio[1], es decir, un crimen contra la vida.

 Artículo 12º

  1. a) Todo acto que implique la muerte de un gran número de animales salvajes es un genocidio, es decir, un crimen contra la especie.
  2. b) La contaminación y la destrucción del ambiente natural conducen al genocidio.

 Artículo 13º

  1. a) Un animal muerto debe ser tratado con respeto.
  2. b) Las escenas violentas en las que haya víctimas animales deben ser prohibidas en el cine y en la televisión, a no ser que su objetivo sea denunciar los atentados contra los derechos del animal.

Artículo 14º

  1. a) Los organismos de protección y salvaguarda de los animales deben ser representados a nivel gubernamental.
  2. b) Los derechos del animal deben ser defendidos por la ley, al igual que los derechos del hombre.

Decreto ley número 31 de 2021, Del Bienestar animal

Artículo 3. Los principios que rigen el bienestar animal son los siguientes:

  1. a) Los animales deben vivir y desarrollarse en condiciones que permitan su subsisten­cia como especie;
  2. b) deben ser atendidos, cuidados y protegidos por el hombre, para crecer al ritmo natu­ral según su especie, con la satisfacción de sus necesidades básicas;
  3. c) no deben ser abandonados, ni sometidos al maltrato y acciones degradantes;
  4. d) la muerte debe procurarse que sea instantánea, indolora y no generadora de angustia;
  5. e) los escogidos como animales de compañía se les respeta la duración de la vida, con­forme a su longevidad natural; y
  6. f) los de trabajo se les limita el tiempo y la intensidad de su labor, se les ofrece una alimentación reparadora y se les garantiza el reposo.

Del mero contraste entre aquellas, destaca la sobriedad de la proclama británica, la integralidad de La declaración universal de los derechos del animal y la adecuación sobria pero abarcadora del precepto legal cubano; no obstante, se impone el acercamiento de todas en sus propósitos de bienestar animal, y reconocer el insoslayable mérito histórico de las primeras.

Los incisos e) y f) del susodicho artículo 3 de la norma nacional, nos lleva de la mano hasta la clasificación que ofrece el decreto ley de marras a los animales protegidos, la que entresacada de su texto es la que sigue:

Capítulo IV. De los animales productivos  

Artículo 27. Se consideran animales productivos, a los efectos del presente Decreto-Ley y su Reglamento, los que se crían para la obtención de alimentos o productos de origen animal, para cualquier uso industrial u otro fin comercial.

 Capítulo V. De los animales de trabajo  

Artículo 31. Se consideran animales de trabajo, a los efectos del presente Decreto-Ley y su Reglamento, las especies destinadas a la ejecución de las acciones principales de labor que se desarrollan en las actividades de producción y servicios.

Capítulo VI. De los animales de compañía  

Artículo 33.1. Se consideran animales de compañía, a los efectos del presente Decreto-Ley y su Reglamento, las especies que estén domesticadas para acompañar a las personas o con el objetivo de su disfrute.

  1. En el caso de los animales de fauna silvestre, para ser extraídos de su medio natural, se requiere autorización de las autoridades competentes de acuerdo a lo establecido en el Reglamento del presente Decreto-Ley.

Capítulo VII. De los animales utilizado en deportes, entretenimiento y exhibición   

Artículo 42.1. Se consideran animales utilizados en deportes, entretenimiento y exhibición, a los efectos del presente Decreto-Ley y su Reglamento, los que se emplean en diferentes modalidades deportivas aprobadas por el Instituto Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación, que se presentan para destacar la excelencia de su entrenamiento o cría y los que se exponen para el disfrute del público.

  1. Los fines descritos en el apartado anterior pueden desarrollarse en centros deporti­vos, circos, acuarios, zoológicos, rodeos, exhibiciones, la caza, filmaciones de materiales audiovisuales u otros similares.
  2. La utilización de animales en deportes, entretenimiento y exhibición requiere la autorización de las autoridades competentes, de acuerdo a lo establecido en el Reglamento del presente Decreto-Ley.

 Capítulo VIII. De los animales en la experimentación

Artículo 47. Se consideran animales en la experimentación, a los efectos del presente Decreto-Ley y su Reglamento, los que, con independencia de su categoría filogenética o taxonómica, tanto invertebrado como vertebrado, se utilizan como parte de las investiga­ciones científicas.

 Capítulo IX. Del uso de animales en la educación

Artículo 53. En la educación técnica y profesional se utilizan animales vivos cuando no exista otro método alternativo que permita el logro de los objetivos educativos o científicos.

Artículo 54.1. En el proceso docente se utiliza la menor cantidad posible de animales y de especies vivas que permita cumplir con el objetivo educativo.

  1. En ningún caso se utilizan animales vivos declarados como de especial significación para la diversidad biológica.

Ahora bien, para concluir esta digresión sobre el bienestar animal, no importa si sus lectores interesados en el tema abordado, son personas naturales o representantes de personas jurídicas, ni si los animales que cobijan es a título de propietarios o dueños, o de tenedores o de poseedores de los mismos, destinados a cualquier fin, vale decir, como animales productivos o de trabajo, de compañía o utilizados en deportes, entretenimiento y exhibición, en la experimentación científica o en la educación, lo cierto es que deben observar desde las históricas Cinco Libertades del bienestar animal y la Declaración Universal de los derechos del animal hasta la preceptiva del decreto ley número 31, en especial el reseñado artículo 3 y, so pena de su incumplimiento, incurrir en trasgresiones del bienestar animal y, consecuentemente, soportar el peso de las medidas administrativas  sancionadoras, ya comentadas en otra oportunidad en esta Voz de Cabaiguán.

El mítico Noé y los suyos estarían complacidos con nuestra norma de bienestar animal.

[1] Neologismo compuesto por las raíces griegas bio (vida) y cidio (muerte).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *